La Radiología Intervencionista es una subespecialidad de la Radiología, cuyo enfoque se centra en el diagnóstico y el tratamiento de un amplio espectro de enfermedades mediante técnicas mínimamente invasivas.
En la mayoría de los casos, los tratamientos de la Radiología Intervencionista suponen estancias hospitalarias más cortas y frecuentemente se realizan con anestesia local lo que implica menores riesgos, menos dolor y una convalecencia reducida en comparación con la cirugía tradicional.

Cerebro, columna vertebral

Hígado, estómago, intestino, riñones

Huesos, articulaciones, columna vertebral

Obtención de muestras de todos los órganos y tejidos

Vías aéreas y pulmones

Arterias, venas y linfáticos

Femenino y masculino
Los radiólogos intervencionistas son pioneros en este tipo de procedimientos seguros y de alta eficacia y han establecido los estándares vigentes para los procedimientos mínimamente invasivos.
Los radiólogos intervencionistas son especialistas en Radiología que han ampliado su formación en la realización de técnicas diagnósticas y tratamientos mínimamente invasivos guiados por imagen y que además poseen formación y experiencia en práctica clínica.
Una sala de de Radiología Vascular Intervencionista es muy parecida a un quirófano. Al entrar verás muchos aparatos y pantallas que son parte del equipo con el que se trabaja.
¡Coloca el ratón sobre la imagen para conocer un poquito más qué es cada elemento que vas a ver en la sala de Radiología Intervencionista!
La realización de un procedimiento de Radiología Intervencionista no requiere de ninguna preparación especial ni diferente a la de cualquier otra intervención.
El radiólogo intervencionista analizará los síntomas del paciente, su historial y sus antecedentes médicos. Esta información permitirá al radiólogo intervencionista planear la estrategia más adecuada de tratamiento para conseguir el objetivo propuesto.
Acudiré a la consulta de Radiología Vascular Intervencionista, examinarán mi historial médico y me informarán sobre los métodos y procedimientos intervencionistas.
Durante esta consulta el radiólogo realizará un examen clínico.
Se me practicarán diversos estudios de imagen (rayos-X, RM o ecografía) con el fin de localizar mi lesión y determinar si un procedimiento intervencionista sería el tratamiento adecuado para mí.
En la sala de preparación me esperará una enfermera/o que revisará mi historial médico, mi presión sanguínea, etc.
Una enfermera/o me llevará de la sala de preparación a la sala de examen. Allí monitorizarán mis constantes y me colocarán en la camilla.
Muchos tratamientos de Radiología Intervencionista se realizan a través de una punción con aguja fina. A continuación te contamos cómo es la técnica.

El radiólogo intervencionista inyecta un anestésico local en la zona de la punción. A continuación introduce una aguja sobre el vaso sanguíneo o conducto. En este paso, frecuentemente, se usa un ecógrafo.

Una vez canalizado el vaso sanguíneo o conducto, se inserta una guía a través de la aguja. Esto permitirá llevar a cabo los pasos posteriores.

Un catéter especial o introductor se desliza sobre la guía facilitando la administración de medicamentos y de otras sustancias. Por este conducto también se introducen los materiales necesarios para tratar la lesión.

Al finalizar el procedimiento se retiran las guías, catéteres e introductores usados y en mi piel sólo veré un pequeño punto de punción.