El Angiomiolipoma Renal, un tumor benigno que puede llegar a causar la muerte.
- Melania Trump ha sido sometida recientemente a una embolización de un tumor renal llamado angiomiolipoma (AML).
- Cuando un angiomiolipona (AML) supera los 4 cm aparece el riesgo de hemorragia espontánea que puede derivar en un shock hemorrágico, causando una relevante y muy rápida pérdida extravascular de sangre.
- La embolización de estos tumores permite causar una obstrucción controlada y deliberada de la arteria, vena o conducto linfático manteniendo al 100% la función renal del paciente.
Hace unos días la primera dama estadounidense, Melania Trump, se vio sometida a una embolización de un tumor renal en el hospital militar Walter Reed, en Bethesda (Wasington DC). Desde la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI) señalan que esta intervención pone en primera línea científica y social la eficacia de los tratamientos vasculares intervencionistas.
El angiomiolipoma (AML) renal es un tumor benigno que afecta al 0,1% de la población, formado por grasa y vasos sanguíneos, que adopta una forma de nódulo, puede aparecer en cualquier parte del riñón y afecta 4 veces más a mujeres que a hombres. Un 80% de los casos son de aparición espontánea, suelen ser menores de 2 cm y no precisan tratamiento. El 20% restante de los AML se relaciona con síndromes congénitos (el más frecuente de ellos, la esclerosis tuberosa). Suelen ser más graves, pues pueden aparecer en ambos riñones, y presentan mayor tamaño. Según señala la SERVEI, numerosos estudios demuestran que cuando los AML superan los 4cm aparece el riesgo de hemorragia espontánea.
Un 50% de los AML congénitos sufrirá sangrado en algún momento de su evolución y más del 16% lo hará con shock hemorrágico, lo que implica una pérdida extravascular de sangre de manera muy rápida. A partir de los 4 cm, además, el 82% de estos tumores presenta síntomas como dolor lumbar, sangre en la orina… y suelen seguir creciendo en el futuro.
El Dr. José Urbano, presidente de la SERVEI y experto en esta patología, comenta que “los AML representan una de las mayores causas de hemorragia espontánea en la zona abdominal y pélvica. El problema es que, literalmente, son un ovillo de vasos sanguíneos con desarrollo anormal, con microaneurismas envueltos en grasa. Esta hipervascularización es lo que los hace peligrosos.”
El problema de la hemorragia espontánea se acentúa si el paciente está anticoagulado; en España, actualmente, existen más de 800 000 paciente bajo tratamiento anticoagulante permanente.
10 claves sobre los angiomiolipomas (AML)
- El AML renal es un tumor completamente benigno.
- La gran mayoría de los AML son pequeños e inocuos y no requieren de ninguna medida especial.
- El AML renal se diagnostica muy fácilmente con ecografía.
- Cuando hay dudas diagnosticas el TAC y la RM son las pruebas de elección.
- Si un AML supera los 4 cm es recomendable que visite a un radiólogo vascular intervencionista para planificar su tratamiento.
- Si un AML es mayor de 4 cm hay riesgo de hemorragia interna espontánea y masiva que ocasionará la pérdida de su riñón e incluso puede ser mortal.
- La embolización de un AML consiste en ocluir-embolizar selectivamente las arterias renales responsables del AML sin lesionar las arterias renales sanas.
- La embolización del AML es mínimamente invasiva y evitará la perdida de una parte o de todo su riñón.
- Los médicos expertos en embolización son los radiólogos vasculares e intervencionistas.
- En España existen al menos 80 hospitales capaces de realizar con máximas garantías esta intervención.

A) Cateterismo de riñón derecho en paciente con angiomiolipoma de 9 cm. B) Después de la embolización el angiomiolipoma ha desaparecido, pero permanecen intactas todas las arterias sanas del riñón tratado.
La embolización resuelve esta anomalía de manera sencilla y sin efectos secundarios
La embolización es un tipo de tratamiento médico en el que, a través un catéter introducido en la ingle del paciente, se insertan sustancias o materiales dentro de los vasos sanguíneos con el fin de causar una obstrucción controlada y deliberada de una arteria, vena o conducto linfático.
El tratamiento de los AML se realiza con equipos específicos de radiología llamados angiógrafos digitales que actúan como GPS: permiten identificar adecuadamente dónde debe ir el catéter y tratar de manera muy precisa solo las arterias enfermas del riñón, dejando intactas las arterias sanas. No hay cicatriz, la recuperación es rápida y sin apenas efectos secundarios, y el paciente mantiene el 100% de la función renal.
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